viernes, mayo 30, 2008

The Wall

Pink Floyd - In the Flesh?
boomp3.com

El museo en Checkpoint Charly existe ya desde los principios de la construcción del muro. Esta ubicado en lo que era uno de los pocos puntos de pasaje, tras numerosos papeleos.


"An dieser Stelle entstand 1989 die erste Lücke in der Berliner Mauer"

"En este lugar el Muro de Berlín recibió en 1989 su primera grieta"



El museo se centra principalmente en un par de focos: Uno, los movimientos de protesta, personajes y manifestaciones populares, tanto anteriores como posteriores a la construcción misma del muro. Otro, aunque menor, es el recorrido, la estructura y maquinaria de muerte del propio muro (En este aspecto pienso que falta algo más, una buena infografía por ejemplo).

Pero seguramente lo más interesante son las historias de escapes o intentos de escape por infinidad de medios, por túneles, escondidos en coches, o en coche también pero a la embestida, en globo, en avioneta, entre los alambrados (esto al principio sobre todo), etc.

No me voy a extender con las historias, hay muchas y todas buenas; pero esta viene con una foto buenísima que está por todos lados. El 14 de agosto del ’61, dos días después de que la DDR cerrara la frontera y empezara a edificar el muro, un soldado de la misma DDR, Hans Conrad Schumann, no se lo pensó dos veces, y estando de guardia cruzó de un salto que quedó grabado para la posteridad.


En los alrededores de esta zona central quedan pocos tramos o trozos aislados de muro, fue el viernes donde, yendo a partes más periféricas, vimos algo más. Primero un tramo de 100 o 200m que conserva más o menos la estructura original de doble muro con la zona de seguridad intermedia, no se bien por dónde. Aunque desde la mitad occidental no era gran problema acercarse o incluso asomarse, existía en oriente una “zona de seguridad” aledaña con adicional burocracia kafkiana (“Permiso de tumba” para entrar a un cementerio, permiso especial para recibir visitas si tu casa estaba en esa franja cercana al muro, etc)

Después fuimos por la más colorida East Side Gallery, llena de pinturas y graffitis. Aunque el graffiti por naturaleza misma está destinado a ser tapado por otro graffiti, es una pena que las pinturas más elaboradas sean arruinadas, tanto por burdos mensajes (muchos argentinos entre los más desaforados, naturalmente), como por el canibalismo de la comercialización de pedacitos de pared (es delirante, pero se pagan hasta 25€ por pedacitos). En fin, no será arte de exposición, pero es una pena. Acá van algunos:




4 comentarios:

Silvi dijo...

Toda una experiencia. Buenísima la foto del soldado saltando. Qué bochorno, los argentinos siempre dejando su huella.

La chica de ayer dijo...

Me parece estupendo podeer hablar "de lo que queda del muro": fue una verguenza para la Humanidad durante demasiados años!

Anónimo dijo...

Qué fuerte la historia que rodea a todo lo del muro, historias de familias separadas, escapes, terror, 2 mundos distintos... Impactante haber estado ahí.
Visitaron el Holocaust Mahnmal? En mi clase de Cultura estuvimos hablando últimamente de ello.

Nuri dijo...

Anónimo:
Sí, lo visitamos:
http://nuri148.blogspot.com/2008/06/ponindose-al-da-iii-berln-berln.html
Está muy bien.