martes, junio 16, 2009

Neuschwanstein



El jueves pasado fue el último de los muchísimos feriados que hay a mediados de la primavera. Aprovechamos para ir a ver una de las atracciones principales del sur de Alemania, el castillo de Neuschwanstein.

Salimos el miércoles a la tarde, llegando con lo justo para acampar cerca de Füssen, la ciudad más cercana de referencia. Con la idea de salir temprano y visitar primero el castillo de Hochenschwangau. Este era originalmente una residencia de verano de los reyes de Baviera. El clima lamentablemente no acompaño, estuvo lluvioso casi todo el día, aunque podría haber sido peor... así que en fin, las fotos quedaron bastante oscuras.

Hochenschwangau, siendo una residencia de verano, tiene la particularidad de ser mucho más íntimo, aunque tiene mucho lujo, las habitaciones son pequeñas, no hay salones gigantes.





Está ubicado ya en zona prealpina, con varios lagos y paredes de piedra con caminos montañosos que llevan a Austria. En él pasaba los veranos de su infancia Ludwig II, quién más tarde construiría muy cerca de allí el mucho más imponente castillo de Neuschwanstein. Por lo visto Ludwig era bastante especial, no tenía todos los patitos en fila, era antisocial y vivía tratando de aislarse permanentemente en un mundo de fantasía, que se construía endeudándose hasta la médula. Aunque estuvo un tiempo comprometido con la famosa Sissi, nunca se casó ni tuvo hijos... pueden sacar sus propias conclusiones, aunque puede que fuera simplemente su carácter antisocial.

Ludwig II de Baviera

Este personaje entonces es quién mando construir muy cerca de Hochenschwangau, más arriba en la montaña, ya a fines del siglo XIX el castillo neoromanticista de Neuschwanstein, que en realidad nunca se llegó a terminar. Hoy por hoy están terminados solo los pisos superiores. El señor murió en circunstancias poco claras a los 40 años, muy poco después de que lo declararan oficialmente loco e incapaz para gobernar. Apareció muerto junto con su psicólogo.

Neuschwanstein es un castillo dedicado principalmente a Wagner y sus óperas, del quién Ludwig era gran fanático y mecenas. Por ejemplo, el dormitorio está decorado con escenas de Tristán e Isolda. La imponente Sala de los cantores evoca la historia de Parsifal.






Teniendo en cuenta también que nunca se terminó, la visita por el interior no tiene comparación con otros grandes palacios, como los de la misma casa de Baviera en München. Y cara además, con insultante descuento para jubilados y estudiantes (8€ reducido vs 9€ normal). Sólo se puede visitar siguiendo la guía; como hay hordas de gente (y era temporada baja) te arrastran a velocidad luz con explicaciones a velocidad Pinti. A pesar de todo eso la visita vale la pena, sería un desperdicio ir hasta el lugar sin entrar.

Al salir nos fuimos por un sendero hasta el Mareinbrücke, desde el cual se tiene una linda vista a... el lado tapiado del castillo, cuac! Bueno igual se aprecia, creo.

NOTA: las fotos de interiores no son mías, son de las webs de los castillos que están linkeadas.

2 comentarios:

Nuri dijo...

La prometida no era Sissi, era la hermana. Sissi era su prima fatal.

Silvi dijo...

Este Luis estaba totalmente del tomate. Y no creo que se endeudara él solito, caería su reino en la deuda también. Pero qué belleza de lugar para emplazar el castillo, el paisaje es bellísimo. Entré a las webs que proponés. Lindo, aunque el clima no los haya ayudado mucho para acampar.