jueves, marzo 19, 2009

Cuentos argentinos

Bestiario
Julio Cortázar

[1951]



El denominador común que le encuentro a los cuentos de Bestiario, es el de mundos en muy precario equilibrio, con una tensión palpable, permanente, donde lo anormal no se cuestiona sino que se asimila, se adoptan reglas.
El final destruye siempre esa precariedad, con la fuerza de lo que, sin ser necesariamente predecible, resulta inevitable.


Casa tomada
Fui a la cocina, calenté la pavita, y cuando estuve de vuelta con la bandeja del mate le dije a Irene:
-Tuve que cerrar la parte del fondo.
Dejó caer el tejido y me miró con sus graves ojos cansados
-¿Estas seguro?
Asentí.
-Entonces -dijo recogiendo las agujas- tendremos que vivir de este lado.
Carta a una señorita en Paris
Lejana
Omnibus
Le hubiera gustado prevenir al otro pasajero, una oscura fraternidad sin razones crecía en Clara. Decirle: "Usted y yo sacamos de quince", como si eso los acercara. Tocarle el brazo y aconsejarle: "No se de por aludido, son unos impertinentes, metidos ahí atrás de las flores como sonzos."
Cefalea
Circe
A veces pensaba si Delia sabría exactamente lo que se murmuraba. Hasta los Mañara eran raros, su manera de aludir a Rolo y a Héctor sin violencia, como si estuvieran de viaje. Delia callaba protegida por ese acuerdo precavido e incondicional.
Las puertas del cielo
Bestiario
Isabel se preguntó una noche por qué los Funes la habrían invitado a veranear. Le faltó edad para comprender que no era por ella sino por Nino, un juguete estival para alegrar a Nino. Sólo alcanzaba a advertir la casa triste...

Cuentos de muerte y de sangre
Ricardo Güiraldes
[1915]



Güiraldes nos deja sus cuentos de gauchos, pampa, desierto e indiada, rápidos, cortitos y al pie. Tienen tono de anécdota, historias personales que el o inventa o reelabora tal vez. Los primeros cuentos arrancan a media máquina, pero hacia los últimos los resultados son mejores. Al ser un poco más largos, ganan en elaboración y desarrollo. La fuerza visceral de las historias y protagonistas, y el retrato del ambiente son lo más logrado.

En la edición de Losada, los cuentos vienen seguidos de Antítesis (estancia vieja, estancia nueva) buen contraste en dos historias, y luego Aventuras Grotescas, historias subidas de tono que no me convencieron del todo. Cierra la Trilogía Cristiana, con buena narrativa, pero interés mínimo para quien escribe.

Facundo
Don Juan Manuel
Justo José
El capitán Funes
Venganza
El zurdo
Puchero de soldado
Entonces empezamos la única maniobra de defensa. Metíamos la cabeza bajo el agua el mayor tiempo posible para evitar la quemadura de las llamaradas que pasaban sobre nosotros, pero teníamos que respirar y así jugamos al zambullón hasta sentir el fuego alejarse.
De mala bebida
El remanso
De un cuento conocido
Trenzador
Le tomó ese mal un día que, por acomodar un ropero, dio con el bozal que empezara en sus mocedades. El viejo, desde ese momento, perdió la cabeza; abrazó las guascas enmohecidas y, olvidándose de su promesa de no trenzar más, recomenzó la obra abandonada cincuenta años antes...
El rescoldo
En esos momentos he sentido achicárseme el alma, pensando en lo que a cada uno le puede guardar la suerte, y me hago cargo lo qué sería del inglés, ya viejón, con más de un pecao ensima, figurándose que esa sería la'ora de su castigo.
El pozo
Un pavor místico contrajo sus músculos, e impelido por esa nueva y angustiosa fuerza, comenzó el ascenso (...); unos dolores punzantes abriéndole las carnes, mirando el fin siempre lejano como en las pesadillas.
Nocturno
La deuda mutua
Compasión
La dona é mobile

2 comentarios:

Silvi dijo...

Una inmersión en literatura argentina cada tanto no viene mal. En lo que a mí respecta, opinión no muy ortodoxa tal vez, el Cortázar de los cuentos me gusta, pero no el de novelas. Mi lectura de sus cuentos data de los 16, con una profe de literatura que fue de lo mejorcito que tuve y que nos hacía leer autores contemporáneos.

Juancho dijo...

Este año, en el Rojas, entr`autres me anoté en un curso de literatura sobre Cortazar y otro.- Cada vez que recuerdo casa tomada me hace recordar "El cuartn que se vive", de Graham Greene.-