lunes, septiembre 15, 2008

Sommerende

Llegó el fresco. Se acabaron los fines de semana en la pileta... Al menos ahora con el auto, paseos en el día se nos hacen más fáciles. Donde dice "dia" es en realidad "sábado", único día en el que vale la pena visitar otra ciudad alemana con chances de que haya algo abierto.

Estuvo el hermano de Tani de visita, excusa suficiente para ir en banda a uno de los lugares más pintorescos de la zona, Rothemburg, a unos 40km, ya del lado de Bayern. Habiamos ido ya el año pasado en tren, lo cual es un embole (dos combinaciones). Paseamos, tomamos un cafe...





Dando vueltas encontramos la nave que ven abajo; parece de fines del siglo XIX... en realidad, descubrí que es "nueva", del fabricante alemán Aaglander. Parece la de Mr. Burns.



"Burns: [Suena bocina (awooooga)] Hey, usted. Llénelo con destilado de petróleo y revulcanice mis neumáticos. Avíspese"




Por la noche cenamos en Schwäbisch Hall y tomamos unas copas.

El domingo, mas tranqui, como de costumbre. Dimos un paseillo por los alrededores. Se va, se va el sol, buaaaaaaa


4 comentarios:

Mariana dijo...

Ja, en París ya estaba otoño total. Y hasta acá en Madrid estamos a 16º a las 10:40!!!!
Se va se va se va se vaaa se vaaaaaaa (musica Julio Iglesias?)

Andy dijo...

Me encanto lo del auto del Sr. Burns!

La chica de ayer dijo...

Me estoy enamorando cada día más de los rincones de Alemania a través de tu blog y el de Nuri!

Silvi dijo...

Qué pena que ya se les esté acabando el clima cálido! Por acá, si bien todavía con fresco, la fuerza del sol ya cambió por completo, con otro ángulo y más horas de luz. El palo borracho del balcón ya está empezando a brotar.
Pero lo bueno es que en lo más frío del invierno estarán por estos pagos, con un baño de calor (tal vez excesivo).
Parece también linda esa ciudad, como todas las que van visitando, y concuerdo con el comentario de la chica del ayer. El auto, una joyita, aunque sea nuevo.