martes, marzo 25, 2008

Le città invisibili

Le città invisibili
Italo Calvino
[1972]


Me animé a reeler en italiano uno de mis grandes favoritos, Calvino, con sus ciudades invisibles. Costó un poco pero la nieve eslovena y el largo viaje de vuelta en tren ayudaron a una rápida lectura.




Para empezar es ya dificil decir que es este libro, ya que no es novela, tampoco son exactamente cuentos... mas bien son relatos breves que describen ciudades fantasiosas, imposibles, o muy reales (según como), articuladas por un diálogo entre dos personajes, Kublai Kan y Marco Polo. Kublai Kan manda a Polo en embajadas por todo su imperio, con el objeto de conocer y abarcar en cierto modo la vastedad de su conquista... sin moverse ya más de su palacio. Nueve capítulos entonces articulan las diferentes ciudades (todas con nombre de mujer) que a su vez se clasifican en distintos grupos.

Las ciudades y la memoria
Las ciudades y el deseo
Las ciudades y los signos
Las ciudades sutiles
Las ciudades y los cambios
Las ciudades y los ojos
Las ciudades y el nombre
Las ciudades y los muertos
Las ciudades y el cielo
Las ciudades continuas
Las ciudades escondidas



Cada ciudad merece su nota, así como cada diálogo entre Kublai y Polo merece una cita... Resumiendo violentamente, Calvino invita permanentemente a la imaginación... pocas veces tan claramente como en este libro, donde el lector se transforma en un arquitecto y urbanista permanente, al cual Calvino exige con entretenidos desafios. Algunos de los juegos, por ejemplo, son ciudades paralelas, múltiples, reflejadas, aereas, subterraneas, relaciones espaciales, entre parte y todo...

Los dejo con un par de las primeras que aparecen, Zaira y Zora y, ya que venimos de pasear por ahi, Venecia (la medida de todas las ciudades).

Una descrizione di Zaira quale è oggi dovrebbe contenere tutto il passato de Zaira. Ma la città non dice il suo passato, lo contiene como le linee d'una mano, scritto negli spigoli delle vie, nelle griglie delle finestre, negli scorrimano delle scale, nelle antenne dei parafulmini, nelle aste delle bandiere, ogni segmento rigato a sua volta di graffi, seghatture, intagli, svigrole.


Zora ha la proprietà di restare nella memoria punto per punto, nella succesione delle vie, e delle case lungo le vie, e delle porte e delle finestre nelle case, pur non mostrando in esse bellezze o rarità particolari. Il suo segreto è il modo in cui la vista scorre su figure che si succedono come in una partiture musicale nella quale non si può cambiare o spostare nessuna nota.

-Sire, ormai ti ho parlato di tutte le città che conosco.

-Ne resta una di cui non parli mai (...)
E polo: - Ogni colta che descrivo una città dico qualcosa di Venezia. (...) Per distinguire le qualità delle altre, devo partire da una prima città que resta implicita. Per me è Venezia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lo leí en castellano, y no me enganchó del todo. Demasiado desargumentado para mí. Vaya homenaje que hace a Venecia!