domingo, abril 06, 2008

Horaffenstag


Hoy domingo fue dia de fiesta en Crailsheim, y aunque hubo bastante gente por las calles no hubo especial o interesante jolgorio. De todas maneras salimos a dar una vuelta.

La historia detrás de la fiesta, eso si, es muy divertida. Se conmemora el final de un sitio de cinco meses a la ciudad en 1380. Tras los meses de asedio se acababa la harina. La mujer del alcalde tuvo una idea disparatada y desesperada que le salió "redonda". Cocinaron pastas (los "Horaffen") y los tiraron fuera de la muralla donde esperaban ya desde largo los atacantes. Para rematar, esta señora, aparentemente de carnes generosas, exhibió orgullosamente su trasero desde lo alto de la muralla. Los atacantes, descorazonados ante la "abundancia" se retiraron.



En el paseo lo más destacable fue que fuimos testigos de una tradición folklórica que me resultó francamente brillante.

Uno piensa que siendo "occidentales" el choque cultural viniendo a Alemania debería tener un techo.

Hoy encontramos ese techo.

No pude registrar como se llama lo que hicieron estos muchachos, pero es decididamente genial. Para los no iniciados una descripción elemental sería la siguiente:

Un grupo de hombres con trajes típicos montan sobre un soporte pivotante un techo de madera hecho puramente con vigas encastradas entre si. Cuando terminan de armarlo se paran sobre el techo, lo ponen a girar. Y al ritmo de música tradicional se ponen a dar saltos realizando lo que resulta al ojo entrenado casi inequívocamente el "mensú famelo melo".

Y si no me creen miren las fotos!



3 comentarios:

Silvi dijo...

No entiendo: mientras saltan sobre esa estructura enclenque va girando? Y termina cuando todo se rompe? En Europa hay festejos para todo. Está linda la estampa antigua conmemorando el hecho.

qfwfq78 dijo...

Claro. Bueno, pero no se rompe. El punto pareciera ser el demostrar lo firme que es la estructura, que no tiene ningun tipo de tornillo o union metálica.

Nuri dijo...

Cuando terminan lo desarman cual casita de Rasti.