lunes, diciembre 31, 2007

Madrid

Como en alguna otra ocasión, vinimos entonces a pasar el fin de año a Madrid con Mariana y Andy. Esta vez salimos un poco más de paseo... un poco de compras y otro tanto de paseo, con Elena haciendo de guía (que vino también para estar con su familia...)


Así que arrancamos desde la plaza del Sol al mediodía, por donde está la estatua del Oso y el Madroño, después de una mañana de shopping.



Visitamos por primera vez el Templo de Debod, donado por Egipto en agradecimiento por la colaboración durante el traslado de los templos de Abu Simbel. La verdad que está interesante... los relieves egipcios un poco machucados pero interesantes. El templo es del 200 aC y está consagrado al dios Amón. Fue construido probablemente por el rey Ptolomeo IV, y coincide con la época en que el alto Egipto se convirtió en una zona independiente.



El palacio real fue construido en 1738, actualmente funcionan dependencias gubernamentales ya que los reyes (siglo XXI, cuando van a entender...) ya no viven ahi.



La plaza Mayor es también un lugar lindo, lamentablemente, por alguna razón desconocida, este tipo de plazas cerradas con arcos tiende a llenarse de un ambiente de lo más groncho... pasa igual en Barcelona y en alguna otra ciudad que visitamos, ahora no me acuerdo. Para que se den una idea, había un gran mercado, que no se si es todo el año o navideño. El producto de mayor "glamour" que se podía encontrar era una peluca gigante de Elvis. En fin.

2 comentarios:

Silvi dijo...

El mercado ése daría para unas cuantas fotos, por lo que decís. El templo de Debod me encantó. No tenía idea de su existencia en nuestro primer paso por Madrid. La última vez le insistimos a Mariana para ir, como está algo alejado de transportes fáciles, fuimos en taxi por Juan. Me gustó. Leí en el suplemento turismo de La Nación de este domingo que las iluminaciones de las calles eran de primera, que hasta hay un bus nocturno, el bus de las Luces, o algo así, que hace el recorrido de los mejores lugares por 1€.

Nuri dijo...

No es la iluminación de las calles sea mala, es que al lado de su homóloga alemana (incluyendo Crailsheim!) no se compara ni ahí.
El bus ese nos dijo Elena.es q habia una cola brutal para subir.