The great GatsbyF. Scott Fitzgerald
[1926]

Retrato de los Estados Unidos durante los años 20 y la prohibición del alcohol. Entretenido, aunque esperaba algo más.
The instant her voice broke off, ceasing to compel my attention, my belief, I felt the basic insincerity of what she had said. It made me uneasy, as though the whole evening had been a trick of some sort to exact a contributory emotion from me.
El informe de BrodieJorge Luis Borges
[1970]

La intrusa
El indigno
Historia de Rosendo Juárez
El encuentro
Juan Muraña
Fue sólo entonces que entendí. Esa pobre mujer desatinada había asesinado a Luchessi. Mandada por el odio, por la locura, y tal vez, quién sabe, por el amor, se había escurrido por la puerta que mira al sur, había atravesado en la alta noche las calles y las calles, había dado al fin con la casa y, con esas grandes manos huesudas había hundido la daga. La daga era Muraña, el muerto que ella seguía adorando.La señora mayor
El duelo
El otro duelo
Guayaquil
El evangelio según Marcos
El informe de Brodie
He referido mi estadía entre los Yahoos, pero no su horror escencial, que nunca me deja del todo y que me visita en los sueños. En la calle creo que me cercan aún. Los Yahoos, bien lo sé, son un pueblo bárbaro, quizá el más bárbaro del orbe, pero sería una injusticia olvidar ciertos rasgos que los redimen.Italo Calvino
[1958]

Los cuentos de Calvino son siempre buenos, aunque el título de la antología es algo egañoso. La parte de "Idilios difíciles" agrupa en realidad diversos subgrupos (cuentos sobre la guerra, cuentos de Marcovaldo, y otros. En cambio los "Amores difícles" funcionan mucho mejor como grupo. Se repiten algunos de los cuentos de Por último el cuervo.
Algunos de los que más me gustaron:
Ir al comando
Dormir como perros
Luna y Gnac
La gallina de los números
La aventura de un soldado
Contra el dorso de la mano sentía la presión del muslo de la señora vestida de negro; la sentía gravar contra cada uno de sus dedos, cada falange; ya cualquier movimiento de su mano sería un inaudito gesto de intimidad con la viuda.La aventura de un lector
La aventura de un viajero
Federico V. eligió un compartimiento vacio, no sobre las ruedas, pero tampoco demasiado en el medio del vagón, sabiendo que por lo general los que suben presurosos al tren tienden a dejar de lado los primeros compartimientos. La defensa del lugar necesario para viajar acostados consiste en mínimos medios prsicológicos; Federico los conocía y los ponía en práctica.
















