lunes, abril 30, 2012

Porto

El sábado emprendimos la vuelta hacia Porto; el camino de vuelta incluyó una breve parada en el pueblo costero de Nazaré – con la excusa de haber visto el mar, aunque no nos hayamos metido al agua. Tras una corta vuelta a la plaza y mirador, seguimos camino, y llegamos a Porto pasado el mediodía.

Almorzamos una especialidad local, la muy popular “francesinha”, que es una tostada rellena con carne y varios embutidos, recubierta de queso gratinado y cubierto de salsa picante. Ya con la panza llena, salimos a pasear por el casco antiguo.

Fotos: qfwfq78

Ribera de la ciudad de Porto

Porto tiene un aire diferente de Lisboa; es más medieval, y tiene tonos más oscuros. En gran parte se debe, según nos comentaron, a la diferencia de materials - aunque ahora no me puedo acordar de los dos tipos de piedra ni de casualidad. Se asemejan en cambio en la geografía, con grandes desniveles.

Al pasear por la ribera del Duero, domina la vista el Ponte Dom Luis; un fantástico puente de arco que une el centro de Porto con Gaia, en la ribera opuesta. El puente data del siglo XVIII, y consta de dos niveles. Por la base cruzan autos, y por arriba trenes. Subimos luego por callejuelas y escalinatas hasta la catedral, de estilo románico, y uo de los edificios más antiguos de la ciudad (s. XIII)

 Puente Dom Luis

Más tarde entramos a la recomendada librería Lello & Irmão, de principios del s. XX, donde sorprende la decorción en madera (en particular la escalera central). También hicimos la visita al palacio de la Bolsa do Porto, del s. XIX, con sus diferentes salones.

Catedral de Porto

El domingo ya tocaba volver; alcanzó la mañana para cruzar a Gaia y hacer alguna foto panorámica de la ciudad, antes de ir camino al aeropuerto. Los cuatro días resultaron un poco escasos para todo lo que había en carpeta, pero fueron ampliamente aprovechados. Nos quedó el lunes feriado para reponernos en casa a la vuelta, porque en estas escapadas desconectar uno desconecta, pero descansar, no precisamente.

viernes, abril 20, 2012

Lisboa

Este año el destino de Semana Santa fue Portugal. Aunque el vuelo fue a Porto, poco y nada vimos de la ciudad en ese primer momento. Habiendo llegado el miércoles a la noche, partimos el jueves por la mañana con auto de alquiler hacia Lisboa.

Fotos: qfwfq78
Tranvías amarillos en la subida hacia la catedral 

En Lisboa yo había estado hace muchos años (viaje familiar por Europa lleno de buenos recuerdos…). De todos modos de la ciudad tenía un recuerdo bastante vago; recordaba las numerosas subidas y bajadas, y una vista nocturna de la torre de Belén. Del nuevo paseo por la ciudad me gusto bajar por la Rua Augusta hasta la Praça do Comercio, el Castelo de São Jorge y la zona de Chiado. Una constante del viaje fueron en todo momento las comidas de pescado y marisco, a muy buen precio y todo fresco.

Palacio de Pena, en Sintra 

El viernes fuimos a pasar el día a Sintra, donde sólo nos alcanzo el tiempo para visitar el Palacio de Pena – eso si, completo, incluyendo recorriendo interior y jardines. Por la tarde fuimos a la zona de Belén, donde además de la ya mencionada torre, vimos el Padrão dos Descubrimientos y entramos al fascinante claustro del Monasterio dos Jeronimos.

Detalle arquitectónico en el monasterio dos Jeronimos

martes, abril 17, 2012

Fotos Portugal '12

Sigo con el plan inverso - las fotos antes del relato. Estas son del paseo de Semana Santa en Portugal.

Portugal '12



domingo, abril 08, 2012

Edvard Munch - der moderne Blick

Edvard Munch
La visión moderna
Schirn Kunsthalle Frankfurt

La expo sobre Munch fue una de las más interesantes que vi en la Schirn Kunsthalle hasta ahora. Fue básicamente un traspaso de la expo original en el centro Pompidou, pero eso no le quita méritos. Hay obras de varios períodos, que complementan y expanden el concepto del artista detrás del archifamoso "El Grito" - muchas más facetas y dimensiones, no tan conocidas, pero muy interesantes.

Jóvenes en el puente [1902]

Vampiro en el bosque [1918]

El Sol [1913]

Nocbhe estrellada [1924]

Autorretrato entre reloj y cama [1943]




jueves, marzo 15, 2012

Lecturas febrero '12

Técnicamente, el primer libro lo terminé en enero y el segundo en marzo, pero bueno, lo dejamos así.

La Revolución es un sueño eterno
Andrés Rivera
[1987]





La Revolución... fue un regalo navideño que lei rápidamente en las vacaciones. La narrativa es distintiva y peculiar, casi onírica (en eso, honra al título), con abundantes repeticiones, que se convierten en letanías. La novela se centra en uno de los próceres "secundarios" de la historia argentina, Castelli; en el proceso, se encarga también de desacartonar y desmitificar la versión descafeinada de la Revolución de Mayo que nos queda impregnada desde chicos en la escuela.

Y ahora escribo: me llamaron -¿importa cuándo?- el orador de la Revolución. Escribo: una risa larga y trastornada se enrosca en el vientre de quien fue llamado el orador de la Revolución. Escribo: mi boca no ríe. La podedumbre prohíbe, a mi boca, la risa.


Castelli se pregunta dónde están sus palabras, qué quedó de ellas. La revolución -escribe Castelli, ahora, ahora que le falta tiempo para poner en orden sus papeles y responderse- se hace con palabras. Con muerte. Y se pierde con ellas.


¿Qué da la revolución a los desheredados? Después de haber alcanzado, en un principio, ciertos éxitos, el movimiento revolucionario resulta, a la postre, vencido; le faltan, siempre, conocimientos, habilidad, medios, armas, jefes, un plan de acción fijo, y cae indefenso, ante los conspiradores, que disponen de experiencia, habilidad y astucia.


El Gran Teatro
Manuel Mujica Lainez
[1979]



El Gran Teatro es un pequeño pero entretenido comentario social, que gira en torno a una función del Parsifal de Wagner en el Teatro Colón, en los años '40. Si bien la música es un componente importante de la narrativa, el hilo central son las historias de multitud de personajes que se entrelazan en torno a dos primas ancianas, ricachonas, enemistadas por décadas -a primera vista, por la disputa sobre unas joyas heredadas de la familia-. Mujica Lainez teje minuciosas historias donde reluce la superficialidad o el "careteo", diríamos, de una buena porción de la audiencia, más preocupada en conseguir una invitación al baile del momento de la high society que en disfrutar de la obra.

La octogenaria señora de Gonzálvez se había puesto, en la oportunidad, su collar famoso, el de la antepasada Virreina de México. Irradiaban, fosforescían sus esmeraldas y diamantes. Era rarísimo que la señora saliese de noche; sólo una circunstancia tan grave como esa, fundamental para el destino de los suyos, por lo demás inventada por ella, pudo obligarla a abandonar su casa a tales horas y a afrontar un espectáculo tan largo e intolerable como "Parsifal".


Wagner es un tirano astuto. Wagner sabe. Wagner se apodera, desde el primer momento, desde la primera nota, de los seres débiles y sensibles. ¿Cómo no entregársele, cuando ya con el tema inicial y sus calculados silencios, teje una red que envuelve y domina?


Nada es tan difícil de entender e imposible de justificar, como el flujo y reflujo de los sentimientos. A menudo, dependen de circunstancias tan sutiles e impalpables, que su discernimiento se nos escapa...